miércoles, 11 de junio de 2008

La regla de los 2 minutos


La regla de los dos minutos es de las que guardarás siempre en tu cabeza. Es complementaria al método de los 15 minutos, con la diferencia de que la de los 2 minutos la puedes aplicar a cualquier ámbito de tu vida personal y profesional.

Conocí esta regla hace un par de años, buscando información acerca de organización personal en el entorno de trabajo. Se encuentra dentro del sistema GTD (Getting Things Done), de David Allen. Este señor implementó un sistema de organización que hoy es utilizado por miles de personas en el mundo y posteriormente escribió un libro titulado Organízate con eficacia, que resume en qué consiste su método y cómo aplicarlo.

Entre otras pautas a seguir a diario, incluye la de liberar la mente. Ten a mano siempre un cuaderno, libreta o agenda. Y escribe en ella todas las tareas pendientes. De este modo te aseguras de que no te olvidas de nada importante, no estresas a tu mente -que de otro modo estará intentando recordarte constantemente un montón de cosas - y te concentras mejor en tus labores.

Para tu hogar es importante. Por eso te dijimos en un post anterior que tuvieras papel y bolígrafo en la cocina y siempre anotases lo que se va acabando. Si tienes que recordarlo en el supermercado, no sabrás lo que era y no lo comprarás.

Me dí cuenta de que la regla de los dos minutos era muy importante en nuestra vida, no cuando leí el libro, que me hizo pensar en que era una simple cosa más, sino cuando, leyendo el blog del equipo de David Allen, una de sus colaboradoras aplicó esta regla a la vida real.

Así que os cuento la anécdota que ella contó, más o menos porque lo haré de memoria, y así lo entenderéis fácilmente:

Iba por la casa, recogiendo lo que había por medio, bajando cosas al garaje. Dos veces pasé por el mismo pasillo. De repente me paré y miré un segundo al calcetín que, no sabía por qué, estaba tirado a un lado de la habitación. Había pasado dos veces por allí, y ninguna de ellas lo había recogido. Llevaba cosas en las manos pero pensé: ¿me va a llevar más de dos minutos coger el calcetín y llevarlo a la lavadora o al cesto de la ropa sucia? me respondí que no, y lo recogí.

Esta chica aplicó la regla de los dos minutos, que consiste en que si vas a tardar menos de dos minutos en hacer algo, mejor hazlo ahora. En tu vida hogareña se traduce en que si ves que vas a tardar menos de dos minutos en recoger ese vaso que está encima de la mesa, hazlo ya. Porque si no, estará estorbando tal vez durante días.

2 comentarios:

tereG dijo...

GRACIAS!!! Es muy importante organizar bien el tiempo, el tiempo es oro, en esta sociedad es un bien escaso. Gracias por compartirlo. Mil besos. Tere

Irene Rodriguez dijo...

Gracias por tus aportaciones! Esta regla de los dos minutos es extraordinaria; además tiene el beneficio psicológico de ver pronto tareas terminadas.